Si te estoy haciendo daño lo aprendi de ti.
Me utilizas, como a un juguete, y luego, cuando ya no me necesitas, me dejas tirada. Y lo extraño es que vuelvo a caer, cuando me necesitas ahí estoy yo, dispuesta a ayudarte, a perder el culo por ti; como siempre he hecho. Mi vida es un juego, mi felicidad depende de ti. Cuando no estas siento que me falta algo, y cuando vuelves se me salta el corazón, la alegría me invade de nuevo. De alguna manera has logrado entrar en mi corazón, y la verdad, no hay quien te saque. Al principio todo era bonito, pero ya estoy cansada de este sube y baja que son mis emociones.
No vuelvas, no lo intentes, porque volveré a caer, déjame que sea feliz sin necesitarte, déjame olvidarte.
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